
Rara, como encendida: la política nacional cada vez está más confusa y, por lo tanto, confunde

Antes era sencillo, el conservador estaba acá, el peronista allá, más acá los radicales y los socialistas, en su lugar. Y listo, uno se subía a un banquito y sabía dónde estaba cada uno.
Ahora no. En especial en estos días previos a la segunda vuelta presidencial. Hay radicales que votan a uno, radicales que votan al otro y una nueva categoría: los neutros.
Uno se pregunta, entonces, “¿es un tema de la UCR?”. No, es tan pandemia como el Covid19. Justo un 19 pero de noviembre, donde vamos a elegir con qué modelo nos quedamos. ¿O es lo mismo?
Porque las estructuras se van desmoronando como castillo de naipes y me cuentan, como ejemplo, el caso del gremio de los trabajadores del PAMI, donde algunos dirigentes que operaron para la Pato, ahora estarían preparando la salida de los “massistas”. Porque en realidad, si hilamos “finito”, entendemos que La Cámpora o los kirchneristas de “paladar negro” o no les gusta o no lo quieren al actual ministro de Economía de la Nación. En realidad, saben lo que les espera. Dicen los que saben, que el entorno del ”tigrense” cuenta en semanas, o días, el tiempo que le llevará desprenderse del “grupete” de Máximo, una vez asumida la presidencia.
De ahí a pensar que a los kirchneristas les conviene lidiar con Milei mucho antes que con Massa, hay un solo paso.
Con el León, los seguidores de Cristina hasta pueden negociar y si no, copar las calles, hacerle la vida imposible y accionar un operativo retorno.
En el futuro, “los enemigos de la pala” piensan que quedará poco peronismo, nada de kirchnerismo, y muchísimo, muchísimo “massismo”. Y la situación está rara, como encendida, como cuenta el tango.







