
En-cuesta abajo

Hubo tiempos en donde su trabajo estaba basado en serios profesionales que, desde la sociología, encaraban trabajos serios y confiables. Como sostiene el libro más leído del mundo “fue en un principio”.
Pero como toda herramienta que toma el ser humano, se reconvierte en algo peor, insano y una oportunidad más para engañar. Y surgieron decenas de empresas “consultoras” que vieron el “negocio” que podría acomodarse a los deseos de los “clientes” que, a cambio del poderoso “don dinero”, conseguían números agradables para su ego.
Mientras hay empresas serias que hacen su trabajo, las hay también las que se prostituyen con la falda corta de la impunidad y el descaro del vil metal.
Algunos dicen que llegaron para quedarse, pero sólo es cuestión de hacer caer la máscara de estos indeseables oportunistas.
Esta sociedad con casi 40 años de experiencia democrática, ha dejado de comer “sapos”, que al principio saben bien, pero una vez ingeridos hacen desastres en el estómago de la sociedad. Es tiempo de “separar la paja del trigo” y que los medios de comunicación no hagan el “caldo gordo” a estos nefastos de la vida cotidiana-
Porque las encuestadoras malas, van cuesta abajo y su caída hará más limpio el aire de la democracia.







