
El Gobierno impulsa reforma tributaria con enfoque en la buena fe y la simplificación
Redacción
El Gobierno presentó un proyecto de ley que propone un “tapón fiscal” para el impuesto a las Ganancias, limitando la fiscalización del organismo recaudador ARCA únicamente a la última declaración jurada del contribuyente. Esta medida forma parte de un nuevo régimen simplificado destinado a personas físicas y sucesiones indivisas con ingresos de hasta $1.000 millones y patrimonio de hasta $10.000 millones. El objetivo es promover la presunción de buena fe y reducir inspecciones retroactivas.
El proyecto también incluye una “ventana por única vez” para que quienes tengan deudas tributarias puedan evitar una denuncia penal mediante el pago total e inmediato del monto adeudado, con intereses. Si ya existe una denuncia, podrán cerrarla abonando la deuda, los intereses y un 50% adicional como sanción. La medida busca incentivar la regularización voluntaria y rápida de obligaciones fiscales.
Desde el Gobierno aseguran que estos cambios apuntan a transformar el sistema tributario, pasando de un enfoque punitivo a uno recaudador. Se estima que, con los nuevos umbrales, la mayoría de las actuales denuncias penales por evasión quedarán sin efecto, reduciendo así la carga judicial del sistema y facilitando el cumplimiento fiscal.






