El nuevo régimen limita la fiscalización del pasado y ofrece una oportunidad única para saldar deudas sin consecuencias penales, apuntando a un sistema menos punitivo y más eficiente.
Se designó a Juan Pazo como nuevo titular de la agencia, y desde el gobierno aseguran que no perseguirá los negocios digitales ni creará nuevos impuestos.
La medida simplifica el proceso de importación y reduce costos para los consumidores, trayendo beneficios como la exclusión de aranceles para los primeros U$S400.
A través del Decreto 953/2024 el gobierno dispuso la disolución inmediata de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y anunció la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).