
Negociaciones abiertas en el Congreso para asegurar los votos necesarios.
Análisis del clima político, económico y social que condiciona las elecciones locales y proyecta el escenario hacia 2027.
POLÍTICA11/01/2026
Alejandro Mutis
Nuevo año, nuevo pensamiento. Noticias internacionales, petróleo, escenario global, relaciones mundiales, negocios que cruzan fronteras con el orden geopolítico. Información nacional, estándares económicos, fluctuaciones de moneda, precios generales. Orden local, mapa de alineamiento de gestión, obras, presupuesto, elecciones que quedaron del 25, verano y calor.
El tránsito temporal de este 25-26 fue con furia y con un lente que observa lo dicho en el párrafo anterior. La política de gestión de gobierno provincial y municipal hace necesaria la mirada de “ojo observador” de los estrategas de la dirigencia nacional y provincial. Quedó una elección pendiente. Puedo ver algunas fotos, sobre todo en redes, de los candidatos que quedaron para los concejos deliberantes; pareciese un trámite con final feliz, sin grandes contratiempos e intereses, pero déjenme decirles que no, categóricamente no.
La preocupación y la ocupación de los “dueños de casa” de los futuros candidatos a 2027, y sobre todo de los que quieren hacer pie en Mendoza y en municipios grandes, están con la mente cerrada, planificando detenidamente cómo el golpe funcionará para trasladar ese impulso a un nuevo round de la pelea sincronizada de “funciona el plan económico-político nacional vs. estábamos mejor con el plan político-económico de los que estaban antes”. Difícil plano de relación, dado que ata el discurso provincial y, sin lugar a duda, la impronta que los intendentes le han puesto a sus gestiones.
Entonces, los jefes comunales van a validar mucho su gestión con esta elección de concejales. ¿Cuánto le importa al vecino todo lo dicho anteriormente? No lo tenemos concretamente definido. Porque entendemos que el mendocino, el vecino del distrito, lee constantemente el bolsillo de la economía nacional, se considera a sí mismo el “menduco provincial” que el gobierno insiste con instalar para diferenciar y darle orgullo al ego de cada votante, y sale a la vereda mirando acequias limpias, luminaria y observa el desarrollo urbano de sus cuadras.
Saca su celular, mira redes y ahí está el punto donde no sabemos qué prioriza para votar a cada uno de sus elegidos… ¿Vota para apoyar a su intendente, porque a los concejales los conoce poco? ¿Decide por su valor mendocino, para apoyar ideas ajenas pero valorables por sentirse “distinto”? ¿O mira su bolsillo y analiza si se va de vacaciones, cuánto le alcanza para la mercadería del súper o simplemente cuando carga nafta o recibe su resumen de tarjeta, si se frustra o elige ser el motor del cambio que se gestó en 2023?
Creo yo que no se sabe con certeza por dónde va esta elección que tenemos a días, y que los consultores y comunicadores de estrategias no saben por dónde encararla para comprometer sus recursos de campaña.
En definitiva, este ejemplo del pensamiento temporal de quienes tienen que votar dentro de poco en San Rafael, Maipú, Luján, Rivadavia, La Paz y Santa Rosa se analiza desde las esferas político-económicas, de índoles nacional, provincial y municipal, con ejes alternativos de importancia: gestión de los municipios, validación de planes de gobierno, alternancia de poder, apoyo al gobierno nacional, nuevos líderes políticos locales y nacionales, la economía y el cambio de gobierno nacional y, ¿por qué no?, una visión geopolítica nacional de recursos y de lo que pasa en Venezuela, EE. UU., Europa, etc.
Y sí, muchachos intendentes y asesores… es complejo el panorama, y a diferencia de otros tiempos donde se sabía por dónde ir, ahora la comunicación, decisiones, recursos y estrategias electorales son variadas y de paladar a gusto del cliente, usuario. Y serán una ventana para lo que viene en 2027. A no perder el tiempo: este 2026 es el tiempo de la construcción política que prevalecerá para la renovación generacional de dirigentes para 2027 en adelante. A no perder el rumbo.