
El Banco Central de la República Argentina habilitó a los bancos a asignar las cuentas abiertas de manera digital a cualquier sucursal operativa del país, sin importar el domicilio del cliente. La medida fue oficializada mediante la Comunicación “A” 8244 y establece como única condición que la entidad informe al usuario en qué sucursal quedará registrada la cuenta al momento de su apertura.
La modificación apunta a otorgar mayor flexibilidad al sistema financiero y permitir que las entidades puedan radicar cuentas en jurisdicciones con menor carga tributaria. Desde el sector bancario sostienen que los impuestos provinciales y municipales incrementan los costos operativos y terminan impactando en las tasas de financiamiento para empresas y particulares.
La decisión cobra relevancia en un contexto de fuerte crecimiento de la banca digital y responde a reclamos históricos de las entidades financieras por las diferencias en las alícuotas de Ingresos Brutos entre provincias. La expectativa oficial es que una mayor competencia entre jurisdicciones contribuya a reducir costos y favorezca mejores condiciones de crédito para familias y empresas.








