
El riesgo país argentino volvió este martes a los 500 puntos básicos, su nivel más alto desde el 10 de junio, en una jornada marcada por la caída de los principales bonos soberanos en dólares. El indicador elaborado por JP Morgan sumó 12 unidades y se alejó del mínimo de 403 puntos alcanzado semanas atrás, en un contexto de mayor cautela entre los inversores.
Durante agosto, los bonos hard dollar acumulan una baja promedio cercana al 3%, mientras que el riesgo país aumentó más de 50 puntos. Aunque el escenario financiero internacional también genera presión sobre los mercados emergentes, los analistas coinciden en que los factores internos tienen un peso cada vez mayor en el desempeño de los activos argentinos.
Entre las principales preocupaciones aparecen el menor ritmo de compras de divisas del Banco Central, la evolución de las reservas, una recuperación económica dispar entre sectores y las perspectivas políticas de cara a 2027. A esto se suman las restricciones cambiarias, los antecedentes de incumplimientos de deuda y la incertidumbre sobre posibles cambios en la política económica tras las próximas elecciones.
El deterioro de los bonos argentinos contrasta con una evolución más estable de otros mercados emergentes y de los bonos del Tesoro estadounidense. Para los especialistas, el comportamiento reciente refleja que el mercado volvió a concentrarse en los fundamentos locales y en las señales económicas y políticas del país, factores que podrían seguir condicionando la evolución del riesgo país durante los próximos meses.


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