

El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, Natalio Mema, buscó llevar tranquilidad ante la fuerte repercusión nacional que generó la disolución de Vialidad Nacional. Según explicó, no se trata de un cierre, sino de una reconfiguración administrativa y funcional que apunta a redistribuir competencias dentro del Estado nacional.
“La idea no es desmantelar ni abandonar las rutas, sino optimizar recursos y reducir estructuras que hoy se superponen”, sostuvo Mema en diálogo con la prensa, en el marco del acto de licitación para un nuevo puente en Luján de Cuyo. Aseguró que las rutas nacionales seguirán bajo control estatal, aunque otras dependencias asumirán parte de la gestión y el mantenimiento.
La medida fue impulsada por el Gobierno nacional a través de un decreto presidencial, como parte del plan de reformas que busca reducir el tamaño del Estado y aumentar la eficiencia operativa. En este nuevo esquema, las funciones técnicas se redistribuirán entre áreas como Transporte, Obras Públicas y una nueva agencia encargada de concesiones viales.


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