¿Qué está pasando en las empresas?

Del confort a la incertidumbre: empresas obligadas a adaptarse a un nuevo escenario global
SOCIEDAD22/03/2026Alejandro MutisAlejandro Mutis

¿Se acabó el tiempo de las vacas gordas? Se terminaron los tiempos de las vacas fáciles y duraderas. Sí señor, cuando hablábamos antes de momentos, décadas, siglos, generaciones, ahora eso se traduce en unos años, o quizás meses, y hasta días. ¿Qué cambió? Es complejo entender que lo que sucedió fue “de todo”. Quizás los analistas, los estudiosos de las ciencias, comprendan que en un mundo sistémico el pensamiento debe ir acompañado de hechos y modificaciones constantes para conseguir futuros estables. Pero muchos que se encuentran en el circuito de las concreciones solo observan lo diario o lo fluido de sus acciones, y si las cosas les “salieron bien” con la fórmula mágica, ¿para qué cambiar? No hace falta, o mejor dicho, “no conviene hacerlo”.

A ver… el mundo, lo que alguna vez se visualizó como globalización en términos diversos, hoy a Mendoza y a la Argentina les cayó como un balde de agua fría. Para despertar la actitud empresaria, para darse cuenta de que si bien “estábamos en el mundo”, cuando la libertad económica se aplica con sinceramientos y se deja fluir, pasan cosas y hay que estar preparados. Quizás antes la política económica nos mantenía quietos, y la política de gobierno, con una economía macro fantasma, porque la aplicaban así, nos enseñaba a especular. Tal era el margen de especulación financiera que los ciclos “malos” se compensaban con una regulación interna mentirosa, ordenando con malestar la administración, reacomodando áreas, refuncionalizando profesionales, armando cuadros de mando con un ítem “inflación permanente y alta” y otro “malestar de gobierno”, “dólar como moneda ejemplificadora”, “malestar de precios”, “créditos ficticios”, o sea, una economía alejada del mundo, empresas incluidas en lo global pero actuando con parámetros locales, muy, muy locales.

¿Qué nos enseñaron estos últimos años? Que lo que habíamos hecho en nuestras mentes, con nuestras direcciones, los planes, los objetivos, lo que aprendimos, lo que nos enseñó nuestro padre, los “históricos visionarios”, las intuiciones, todo lo cambió una política económica distinta, una apertura con cambios sostenidos. No fue solo la IA la que hace que muchos profesionales se replanteen su rol en cada empresa, no fue la globalización: el mundo cambia siempre, pasan millones de cosas a cada segundo y nos enteramos en el momento. Lo que sucedió en el ambiente de empresas fue que la política puso sobre la mesa “otro plan” y lo sostiene, y ahí perdimos la seguridad y tenemos que salir a buscar las herramientas para sentirnos ahora con nuestra empresa en el medio del “mundo”, con importaciones, exportaciones, competitividad, precios diferentes, servicios de calidad, clientes que mutan y poca especulación. Sin dudas, los jóvenes empresarios podrán llevar este paso adelante, pero que fue repentino y diferente, lo saben todos.

Te puede interesar
Lo más visto