
El Gobierno nacional atraviesa una semana clave en su relación financiera con el Fondo Monetario Internacional, con un vencimiento cercano a los 800 millones de dólares en concepto de intereses. Se trata del segundo pago del año dentro del esquema trimestral del acuerdo vigente, en un contexto donde aún no se definió cuándo el directorio del organismo tratará la segunda revisión del programa firmado en 2025.
El entendimiento técnico ya fue alcanzado en Washington durante la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, en reuniones con el FMI y el Banco Mundial. Allí se evaluó el cumplimiento de metas de 2025, paso previo a la aprobación formal que permitiría destrabar un nuevo desembolso por 1.000 millones de dólares.
Mientras tanto, el Ejecutivo analiza cómo afrontar el pago inmediato. Entre las opciones se mencionan el uso de divisas del Tesoro, la compra al Banco Central o incluso una postergación del vencimiento a la espera de novedades. Desde el FMI señalaron que la revisión podría tratarse entre principios y mediados de mayo, según indicó el funcionario Luis Cubeddu.
De aprobarse el desembolso, sería el tercero del acuerdo alcanzado durante la gestión de Javier Milei, por un total de 20.000 millones de dólares. En paralelo, el calendario de 2026 prevé pagos por más de 4.400 millones y el organismo mantiene como meta que el país refuerce sus reservas en unos 8.000 millones, en un escenario donde los desembolsos resultan clave para la estabilidad financiera.







