
Patricia Bullrich cuestionó públicamente la última ofensiva de Javier Milei contra el periodismo, que incluyó una referencia a la "hoguera" para quienes considera sus enemigos, y decidió no asistir a la reunión de Gabinete del lunes, horas después del triunfo de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro en Brasil.
Son los gestos más recientes de una serie de diferenciaciones que desplazaron del centro de la escena a la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo. A diferencia de esa disputa, ligada al manejo del poder, la tensión con Bullrich se ubica en el plano electoral y apunta a 2027.
Aunque se habló de "motivos personales", en el oficialismo no negaron el sentido político de la ausencia y destacaron tres factores: el rechazo de la senadora a los dichos presidenciales contra los medios, su recelo ante la postura del Gobierno frente a Brasil y la decisión de evitar una foto en la Casa Rosada. Públicamente, Bullrich dijo que Milei "cruzó un límite". Desde el círculo presidencial dejaron trascender la orden de no confrontarla ni darle vidriera.
Bullrich, que respaldó a Bolsonaro con un aporte al cierre de la campaña, habría transmitido su preocupación por la posibilidad de que el Gobierno cuestionara formalmente el resultado. Milei guardó silencio durante el día posterior al balotaje, y desde el Gobierno aseguraron que el tema no se trató en el Gabinete.







