

Argentina se posiciona nuevamente en el radar geopolítico de Estados Unidos. El gobierno norteamericano observa con interés el nuevo escenario político, que podría facilitar su acceso a minerales estratégicos como el litio, el uranio y las tierras raras, recursos fundamentales para la transición energética global.
El interés estadounidense se centra especialmente en el norte argentino, donde se concentran los mayores yacimientos de litio del país, y en provincias con potencial uranífero, como Mendoza y Chubut. Estos minerales son considerados “críticos para la seguridad nacional” por el Departamento de Estado, ya que resultan esenciales para la fabricación de baterías, autos eléctricos, reactores nucleares y dispositivos tecnológicos.
Hasta ahora, las inversiones extranjeras en el sector minero argentino habían enfrentado obstáculos por regulaciones y trabas burocráticas. Sin embargo, Milei ha prometido liberar el mercado energético, eliminar restricciones y fomentar la llegada de capitales privados, lo que podría allanar el camino para una cooperación más directa con Washington.







