
Refinanciará vencimientos sin usar reservas.

El anuncio de que el Tesoro de Estados Unidos comenzó a inyectar dólares en el mercado cambiario argentino, junto a un nuevo swap por USD 20.000 millones, revitalizó al oficialismo libertario en plena campaña. La noticia fue celebrada por funcionarios y militantes como una validación de la estrategia internacional del presidente Javier Milei. “Esto tranquiliza a los mercados", dijo un alto funcionario, mientras desde las redes sociales figuras como Agustín Romo y Nahuel Sotelo aprovecharon para responder con tono revanchista a la oposición. Milei, desde Mendoza, agradeció en inglés a Keith Bessent y Donald Trump.
El anuncio también tuvo impacto en las filas del PRO, donde algunos referentes que empezaban a cuestionar la alianza con La Libertad Avanza se mostraron más optimistas. Valoraron la estabilidad cambiaria y la posibilidad de nuevas inversiones como señales positivas, especialmente luego del avance oficialista en Diputados con los cambios a la ley de Decretos de Necesidad y Urgencia. La narrativa del “respaldo internacional” busca equilibrar meses de errores políticos y turbulencias en la gestión.
No obstante, las dificultades persisten. La derrota en la provincia de Buenos Aires, la falta de acuerdos con fuerzas locales en el interior y los recientes escándalos, como el caso de la Agencia Nacional de Discapacidad o la salida de Espert, exponen debilidades estructurales del espacio oficialista. A esto se suma la seguidilla de fracasos legislativos, que golpearon la confianza política y financiera en las últimas semanas.
Aunque el respaldo del Tesoro estadounidense trajo alivio inmediato, en el entorno de Milei reconocen que no garantiza un vuelco electoral. A menos de tres semanas de las elecciones, el gobierno apuesta a que la mejora en los indicadores económicos compense el desgaste político, pero dentro de la propia Casa Rosada saben que el desafío de revertir el humor social sigue siendo enorme.