

El Banco Central anunció el fin del cepo cambiario y la implementación de un régimen de bandas de flotación para el dólar oficial, que podrá moverse entre $1.000 y $1.400, con ajustes mensuales del 1% en cada extremo.
Esta medida busca mayor transparencia cambiaria, acumulación de reservas y una transición ordenada hacia la unificación del mercado.
Para las empresas e importadores, el panorama cambia significativamente:
- Mayor acceso al dólar oficial: Se eliminan las restricciones previas que afectaban a las empresas para operar en el Mercado Libre de Cambios (MLC), especialmente para importar, eliminándose el tope de u$s200 mensuales y las trabas asociadas a subsidios, asistencia estatal o empleo público.
- Importaciones más ágiles y predecibles
- Bienes: se podrán pagar desde el ingreso aduanero.
- Mipymes: desde el despacho en origen.
- Servicios: desde la prestación efectiva.
- Bienes de capital:se autorizan pagos escalonados (30% anticipo, 50% en origen, 20% al ingreso).
- Empresas vinculadas: el plazo de pago se reduce de 180 a 90 días.
- Divisas para empresas: Se levanta el cepo también para personas jurídicas, permitiendo el giro de dividendos a partir de 2025, y se anuncian nuevos bonos BOPREAL para saldar pasivos en dólares con pesos, facilitando la regularización de deudas previas.
También se eliminó el Programa de Incremento Exportador (dólar blend) y restricciones financieras: esto simplifica el mercado spot y mejora la liquidez. También se levantará el “parking” de títulos para personas físicas, impulsando la libre circulación de activos.
Estas medidas traen señales de estabilización, y apuntan a ordenar el mercado cambiario, dar previsibilidad al sector privado, atraer inversiones y favorecer un esquema más competitivo para la producción y el comercio exterior.







