

Según una encuesta de la consultora Moiguer, el 65% de los encuestados ha reducido su consumo diario debido a la crisis económica, afectando incluso el consumo de asados. Las cámaras de frigoríficos reportan una caída del 11,3% en el consumo de carne en lo que va del año, y el 71% de los consultados ha dejado de hacer asados familiares.
Casi la mitad de los argentinos (48%) siente que su capacidad de consumo ha empeorado, y el 62% considera que sus ingresos están por debajo de la inflación. Además, el 48% ha recurrido a sus ahorros para gastos cotidianos y el 52% ha contraído deudas. Un 41% ha dejado de comprar productos no esenciales, y el 83% ha reducido o eliminado la compra de productos habituales.
El consumo de carne vacuna per cápita alcanzó los 46,8 kilos en los primeros nueve meses de 2024, una disminución del 12,3% respecto al año anterior, marcando el nivel más bajo en 26 años. El precio de la carne ha aumentado aproximadamente un 120% desde enero, superando la inflación acumulada del 101,6% en el mismo período. A pesar de que algunos cortes de carne han subido menos que la inflación mensual, la escalada de precios en 2024 ha sido significativa.
Con información de Noticias Argentinas.








