

El escenario económico muestra señales cruzadas: mientras las tasas en pesos se dispararon tras el desarme de las letras del Tesoro, el dólar se mantiene relativamente estable y las acciones parecen prepararse para un nuevo ciclo alcista.
La inflación anual ronda el 36,6%, aunque las proyecciones la ubican cerca del 20% en los próximos doce meses. En este contexto, especialistas advierten que una tasa de interés equilibrada debería rondar el 25% anual, aunque hoy las entidades financieras ofrecen entre 35% y 40%, lo que tensiona a sectores productivos.
Por el lado cambiario, el dólar se mueve con calma, incluso con tasas en pesos elevadas. En tanto, los bonos soberanos muestran rendimientos que van del 7,5% al 12,7% anual, y las operaciones de cobertura con dólar futuro aparecen como la jugada del momento para quienes buscan ganancias en moneda dura.
El mercado también se apoya en factores externos: el repunte del precio de la soja, el ingreso de capitales por los RIGI y la posibilidad de una baja de tasas en Estados Unidos podrían impulsar un mayor flujo de dólares y reservas.
En paralelo, las acciones locales despiertan interés. Analistas sostienen que “están calentando motores” y recomiendan posicionarse con anticipación, ya que los movimientos suelen ser abruptos y sin demasiada señal previa.







